25 ago. 2010

Su boca de terciopelo es lo que anhelo.

Podría pasarme el resto de mi vida imaginando su sonrisa, observándolo de lejos, descubriendo a la persona que le va a dar todo lo que yo jamás podría darle. Me cuidaría de no acercarme demasiado, aunque mis manos no comprendan la razón por la cual no pueden tocarlo. Podría morir medio segundo después de haberlo mirado, de haberlo sentido, porque simplemente moriría feliz, plena. Porque aún después de todo, él sigue regalándome su luz aunque yo solo le de mi sombra. Porque mi vida empezó cuando conocí su nombre, y terminó cuando conocí su dolor. Porque lo único que amo de mí es la imagen que veo reflejada en sus ojos, cuando me mira. Y porque se que lo que haga de ahora en más no va a tener sentido, porque nada tiene sentido si él no está incluído, aún en el más mínimo detalle. Porque si de algo sirviera recorrería el mundo por él, cambiaría todo de lugar, pero ya no sirve de nada. Me quedo con todo lo que jamás va a saber, me quedo con la impotencia, con la seguridad de que yo lo elegí a él para hacerme mujer, y nadie va a provocarme lo que él me provocó. Aún se me estremece el cuerpo al recordar su voz, aún pierdo horas observando lugares vacíos donde alguna vez estuvimos él y yo, juntos. No necesito más de cinco minutos para entregarle mi vida entera, pero no estoy en condiciones ni de exigir eso ahora. De todas formas, no le sirviría, ni a mi me sirve. Le dio tanto sentido a mi vida, y yo simplemente le di inseguridades y contradicciones. Siempre fui una pendeja, lo sabe todo el mudo. Tengo tantos besos para darle, solo a él. Siento que de caer en alguna boca equivocada, siempre va a estar su imagen en mi cabeza, siempre voy a sentirme infiel aunque nunca hayamos sido nada. Nadie nunca me dio tanto impulso, tanta luz. Perdón por ser tan nada. Hoy y siempre, elegiría mi soledad con tal de verlo a él feliz y acompañado por alguien que lo merezca, que lo empuje a superar todo, que lo acompañe. No tengo derecho a nada, no podría darle nada aunque lo desee con cuerpo y alma. ¿Cómo hago? Durante todo este tiempo, de una forma u otra siempre conservé una pequeña luz, una esperanza, pero hoy me di cuenta de que ya está, se terminó lo que nunca empezó. Y mis ojos pierden brillo, mi sonrisa no existe y mis manos no encuentran la piel que ansían rozar, y lo peor de todo es que jamás va a cambiar. Al menos no con él, el primero y último en tenerme totalmente en su poder sin saberlo. No podría reprocharle nada, no es responsable de mi estupidez. Estoy perdida, lo único que puedo hacer es alejarme. Ojalá sea la persona más feliz sobre la faz de la tierra, ojalá mis lágrimas sean sus sonrisas, ojalá mi dolor sea su libertad. Ojalá pudiera volverme invisible para protegerlo de todo, sobre todo de personas como yo. Porque mi mundo empieza en su paz y termina en su guerra, porque mi amor no sirve. ¿Qué hago? ¿Podría cambiar de cuerpo y volver a conocerlo? ¿Podría volver el tiempo atrás?.







Y esto lo escribi hace mucho tiempo.

3 comentarios:

Contigo cigarrillos y agua mineral dijo...

me ENCANTO♥

Viriz dijo...

Idem, simplemente hermoso :3

Maru dijo...

mientras lo leía me acordaba de ÉL, estoy hasta las manos!!!... m qiero morir.